01 septiembre, 2016

No hay nada más deprimente que ver a Hunty Gabbe caminando en la calle


Una vez mi hermano ricachón me invitó a chupar a donde van a  chupar los hermanos ricachones: Chicago Uno. Era la primera vez que yo iba a ese jodido lugar. Quedé muy satisfecho con la barra del lugar la cual me pareció magnífica y muy eficiente. Chupé bien fino: Blue moon con una rodajita de naranja en la jarra, Samuel Adams, Guinness, un par de Wisconsins y rematé con unas imperiales que mi hermano ricachón me invitó de buen agrado. Llegaron unos culos, la noche estaba pa un phillie, un shot de Henny, una buena disco un buen DJ, pa que pusieran una del Cangri una de Yandel y Wisin, una de Tego Calde o una de Ivy... Pero no, de la nada empieza a sonar una versión desganada de Lamento Boliviano que me sacó de mi borracho jolgorio. Los culos desaparecieron mientras de fondo sonaba Tren al Sur y entonces sí que me malié. Fui hasta el escenario donde estaba tocando Gravedad del Grado Cero y noté que era Hunty Gabbe el que estaba tocando la guitarra con esa banda de mierda. No puede ser, pensé. Pero vaya que lo era. Me dirigí a él porque así hasta abajo soy yo y mientras tocaba de mala gana -y cómo putas tocaría alguien de buena gana esas mierdas- De Música ligera o alguna de esas canciones hijas de puta que tocan acá le fui a gritar al mero oído: Hunty qué pena da verte tocando estas mierdas. El maje solo asintió y siguió dandole duro a algún cover de algún cover (Knocking on Heaven's door o Cocaine o alguno de esos covers de covers mierdas) y entonces recapacité. Hunty Gabbe no estaba ahí, o estaba en cuerpo pero no en alma, era un maje más en la oficina como tú y como yo, soportando la mierda para poder pagar las facturas.

Bien metido en esa reflexión estaba al lado del cadáver de Hunty Gabbe cuando dos guardias de seguridad me sacaron como si hubiese hecho falta más de un guardia para sacar al cadáver flacuchento de D. de ese caro  lugar. Hijos de puta, les grité. Opresores hijos de puta take me out of the machine please. Hunty despierta, sal conmigo de la machine right about now. Vamonos a Melrose Place, acaparemos unos culos, vamos al Puerto y perdamoslo todo, qué importa, después hacemos un disco al respecto, yo escribo las letras y vos la música e invitamos a la hermosa Nidia Bonilla a cantar y recorremos juntos el mundo practicando el poliamor, dejemos el camino por coger la vereda, vamos que la vida es una y no hay que gastarla en malos covers de covers de covers de covers de covers de covers de covers de covers de covers de covers de covers de covers...